Función ruminal
Acidosis ruminal: cómo reconocer las señales de alerta antes de que caiga la producción
La acidosis ruminal subaguda rara vez se anuncia. Cuando el tanque de leche la refleja, el daño comenzó semanas antes. Esto es lo que debe vigilar y cómo prevenirla mediante el manejo de la alimentación.
La acidosis aguda es fácil de detectar: una vaca que se metió en el depósito de grano está visiblemente enferma. La acidosis ruminal subaguda (SARA) es diferente. Las vacas siguen comiendo, siguen produciendo leche y parecen casi normales. Mientras tanto, las caídas diarias repetidas del pH ruminal reducen la digestión de la fibra, dañan la pared del rumen y predisponen a laminitis y abscesos hepáticos semanas después.
Qué es la SARA
La SARA suele definirse como un pH ruminal que se mantiene por debajo de aproximadamente 5.6 durante más de 3 horas al día. El pH ruminal baja de forma natural después de cada comida a medida que se acumulan los ácidos grasos volátiles. El problema surge cuando la producción de ácido supera repetidamente la capacidad tampón y de absorción del rumen.
Con un pH bajo, las bacterias que digieren la fibra se inhiben, las bacterias productoras de lactato ganan terreno y aumenta la endotoxina bacteriana (LPS) en el líquido ruminal. La pared del rumen puede entonces inflamarse y volverse más permeable, lo que permite el paso de bacterias y LPS al torrente sanguíneo. Este es el vínculo probable con los abscesos hepáticos y la laminitis.
Las causas habituales
- Demasiados carbohidratos de fermentación rápida: almidón alto, grano molido muy fino o muy procesado, maíz de alta humedad, o ensilaje más fermentable tras meses de almacenamiento.
- Muy poca fibra efectiva: NDF de forraje baja, o forraje picado demasiado corto para estimular la masticación y la salivación.
- Selección: las vacas comen primero el concentrado y dejan las partículas largas, por lo que la dieta que realmente consumen es más acidogénica que la formulada.
- Comidas copiosas: comederos vacíos, hacinamiento u horarios de alimentación irregulares conducen a menos comidas, pero más abundantes.
- Transiciones bruscas: vacas frescas que pasan de una dieta seca rica en forraje directamente a la ración completa de lactancia.
Señales de alerta antes de que baje la leche
Ningún signo aislado es diagnóstico. Busque varios de ellos que aparezcan juntos a nivel de grupo o de rebaño.
| Dónde mirar | Qué puede observar |
|---|---|
| Consumo de alimento | Oscilaciones diarias del DMI del grupo; vacas que dejan de comer un día y luego se recuperan |
| Rumia | Menos de aproximadamente la mitad de las vacas en reposo rumiando; minutos de rumia en descenso en los collares de actividad |
| Heces | Heces blandas, irregulares y con burbujas; fibra y grano sin digerir visibles; variación entre vacas con la misma ración |
| Leche | Grasa de la leche en descenso y más vacas al inicio de la lactancia con % de grasa inferior al % de proteína |
| Pezuñas | Hemorragias y úlceras de suela que aparecen semanas o meses después del episodio |
| Descartes | Más bajas sin explicación y abscesos hepáticos detectados en el matadero |
La depresión de grasa láctea merece una advertencia. Es frecuente con la SARA, pero su causa directa es una alteración de la biohidrogenación de los ácidos grasos en el rumen. Las grasas insaturadas y los ionóforos pueden provocarla sin SARA, así que considérela una señal de alerta, no un diagnóstico.
Prevención mediante el manejo de la alimentación
Ración
- Mantenga una fibra adecuada. El NRC (2001) establece mínimos de alrededor del 25% de NDF y del 19% de NDF de forraje en la MS, y muchas raciones de alta producción se sitúan por encima.
- Ajuste el nivel de almidón y la fermentabilidad. Las raciones suelen tener alrededor del 24–28% de almidón en la MS, pero el grano húmedo ensilado y el maíz finamente procesado requieren un límite más bajo.
- Aporte fibra físicamente efectiva. Use el separador de partículas Penn State para controlar la TMR y no procese en exceso el forraje.
- Utilice tampones dietéticos como el bicarbonato de sodio, normalmente alrededor del 0.75% de la MS. Un DCAD positivo en las dietas de lactancia también ayuda.
Comedero y establo
- Mezcle de forma uniforme. Revise el orden de carga, el tiempo de mezclado y la humedad de la TMR, sobre todo después de cambios de forraje.
- Mantenga el alimento disponible. Arrime el alimento con frecuencia y busque rechazos pequeños para que el comedero nunca esté vacío.
- Evite el hacinamiento en el comedero y en los cubículos. Las vacas hacinadas hacen menos comidas, pero más abundantes.
- Adapte gradualmente a las vacas frescas. Una ración para vacas frescas o un paso de transición permite que las papilas ruminales y los microbios se adapten.
- Controle la selección comparando la distribución de partículas en la TMR fresca y en los rechazos.
Conclusiones clave
- La SARA es un problema de rebaño que se manifiesta en oscilaciones del consumo, la rumia y las heces antes de reflejarse en la leche.
- La mayoría de los casos provienen de una brecha entre la ración en el papel y la ración que la vaca realmente come.
- La fibra, la fermentabilidad del almidón, la capacidad tampón y el manejo del comedero importan. Corregir solo uno rara vez lo resuelve.
Referencias seleccionadas
- Plaizier, J.C. et al. (2008). Subacute ruminal acidosis in dairy cows: The physiological causes, incidence and consequences. Vet. J. 176:21–31.
- Garrett, E.F. et al. (1999). Diagnostic methods for the detection of subacute ruminal acidosis in dairy cows. J. Dairy Sci. 82:1170–1178.
- Krause, K.M. & Oetzel, G.R. (2006). Understanding and preventing subacute ruminal acidosis in dairy herds: A review. Anim. Feed Sci. Technol. 126:215–236.
- National Research Council (2001). Nutrient Requirements of Dairy Cattle, 7.ª ed. rev.
Contenido educativo. No sustituye la consulta veterinaria o nutricional individualizada.